¿Qué es el posicionamiento?

El posicionamiento busca “ocupar en la mente del consumidor el espacio exacto que queremos ocupar” (Trout & Rivkin, El nuevo posicionamiento, 1996). Este lugar se refiere a un producto o marca en relación a la competencia, a cómo los usuarios lo definen en base a los atributos o criterios que consideran importantes.

“El posicionamiento consiste en elegir algo por lo que queremos ser reconocidos, y como estrategia, abre mayores oportunidades para el desarrollo de variedades. Consiste en elegir ciertas características y destacarlas a través del Marketing mix que necesita mantener cierta coherencia, y no sólo sus elementos deben ser coherentes entre sí, sino que también deben derivarse y ser coherentes con las estrategias de segmentación y posicionamiento” (Kotler & Trias de Bes, Marketing Lateral, 2003).

El Posicionamiento es la respuesta al interrogante ¿Por qué me eligen?. Si bien las decisiones de compra generalmente se toman haciendo el análisis de costo y beneficio, son muchos los factores que pueden influir en la decisión. Estos factores son procesados a través de la percepción subjetiva, y comparados con la propuesta de la competencia. De este proceso se desprenden los siguientes conceptos: los factores que influyen son los que resultan importantes para el comprador, al decidir se suelen comparar diferentes alternativas y siempre hay un costo y un riesgo de cambio. Por este motivo las empresas deben vigilar las acciones de la competencia y definir su oferta en función al comprador: qué es lo que necesitan los clientes, que no es lo mismo que lo que quieren, porque pueden querer todo.

El Marketing se encarga de construir la marca, y el desarrollo de la marca debe contemplarse como un sistema que debe conservar una coherencia, no puede haber una contradicción entre lo intangible y lo material: la imagen de marca es subjetiva y debería estar a un nivel similar al producto que se encuentra en el punto de venta. Es importante recordar que la marca nace como un producto, y éste funciona como uno de los medios más importantes para que entremos en contacto con ella. Otros factores como la calidad, innovación, garantía, servicio y posicionamiento; generan la imagen de marca que supera la funcionalidad o seguridad que puedan brindar los productos. Y esta imagen se logra como resultado de una trayectoria reconocida en el mercado a través del tiempo. “La identidad de la marca es lo que en ella y en el producto hay de exclusivo e invariable. Estos elementos identatarios son invariables en el producto. Percibidos y experimentados por el público, son siempre materiales. Hay otros elementos identatarios, igualmente invariables, pero son de carácter simbólico, y no están en el producto, sino en la comunicación sobre el producto, la empresa, la marca” (Costa, 2004).

Algunos indicadores de eficiencia del Marketing

A continuación se detallan algunos de los indicadores que se pueden utilizar para medir los resultados de las diferentes acciones de Marketing (Kotler & Keller, 2006):

Eficacia de la fuerza de ventas: Cuando una empresa comienza a investigar la eficacia de la fuerza de ventas, siempre encuentra aspectos que se podrían mejorar:

  • Promedio de visitas diarias por vendedor.
  • Tiempo promedio de las visitas por contacto.
  • Promedio de ventas por visita.
  • Promedio de costos por visita.
  • Porcentaje de pedidos cada 100 visitas.
  • Número de nuevos clientes por período.
  • Número de clientes perdidos por período.
  • Costo de la fuerza de ventas como porcentaje del total de las ventas.

Eficacia de la publicidad: Si bien es difícil medir lo que obtiene la empresa por las inversiones en publicidad, se deben intentar obtener al menos los siguientes datos:

  • Costo publicitario por cada 1.000 contactos alcanzados del target objetivo.
  • Opinión de los destinatarios del mensaje  sobre el contenido de un aviso publicitario.
  • Medidas de actitud hacia el producto antes y después de la publicidad.
  • Número de consultas generadas por el estímulo publicitario.
  • Costo de cada consulta.

Eficacia de la promoción de ventas: La promoción de ventas incluye diferentes estímulos de compra:

  • Porcentaje de las ventas generadas por la acción promocional.
  • Porcentaje de respuesta.
  • Número de consultas derivadas por la promoción.

Eficacia de la distribución: Se debe buscar una reducción del stock y acelerar el ciclo de entrega:

  • Costo de logística como porcentaje de ventas.
  • Porcentaje de órdenes de pedido realizadas correctamente.
  • Porcentaje de entregas puntuales.
  • Número de errores de facturación.

Las dimensiones de las marcas

Este desarrollo de la parte simbólica de las marcas, tanto a través de las expresiones visuales como de las acciones publicitarias, genera una autonomía de la marca respecto del producto. Esto tiene como función principal  la diferenciación y el desarrollo de ventajas competitivas, y se logra considerando las interacciones de las diferentes dimensiones de las marcas:

  • POLO MATERIAL: De la realidad: Los productos, los objetos y la física de los servicios, asó como los lugares de su venta y prestación
  • POLO SIMBÓLICO: De los mensajes emitidos: Visuales, audiovisuales, masivos, selectivos
  • POLO COMUNICACIONAL: De las percepciones, reacciones, decisiones e interpretaciones que de A1 y A2 hacen los individuos
  • POLO EXPERIENCIAL: Del consumo, los productos, los lugares, los servicios y sus las personas; la percepcióm de la calidad y las emociones

Las marcas deben generar un sistema que envuelva a su público objetivo generando un entorno que contemple las particularidades de cada mundo. “Para los consumidores, la identidad de la marca es tangible e incluso es algo que se consume. La imagen propiamente dicha, es Producto de la identidad distintiva de la marca: una síntesis mental sustentada en valores. La imagen es lo que persiste en la memoria sintética del público, incita nuestras preferencias y estimula las decisiones de compra” (Costa, 2004).

La evolución de la marca

En el gráfico siguiente se puede observar la evolución de la imagen de marca, que evoluciona con el paso del signo al símbolo. Comienza como expresión de lo funcional, y se convierte en un símbolo con expresión profunda de lo emocional. Esto sucede porque las marcas no nacen como marcas sino como productos, y en esta evolución van adquiriendo autonomía respecto al producto. De todas maneras cabe aclarar que a pesar de esta evolución, las marcas siempre funcionan como signo y símbolo: desde el punto de vista de signo, “marcan” físicamente e identifican los productos con sus nombres; y desde el punto de vista de símbolo, se conectan con el usuario a través de todos los mensajes que hacen al discurso de la marca.

El verbo “marcar”

“La marca empieza por el nombre: es signo verbal. Signo que designa: da nombre y señala a la vez. Sirve para nombrar, para referirse al producto a través de la marca. El nombre se transforma en signo visual, por medio del diseño, en logotipo (Logos = palabra o idea de base; Tipo = caracteres de la escritura gutembergiana). La función de los signos es significar, el logo significa un producto, una marca, una empresa” (Costa, 2004).

De la explicación anterior se desprende el siguiente esquema, dónde se puede observar cómo la marca de una empresa o un producto es el resultado de la  acción de “marcar”. Su sistema de significaciones implica las interacciones entre cuatro manifestaciones del signo marcario: lingüístico, escritural, icónico y cromático.

El mundo físico y psicológico de los productos

Cuando el individuo pasa de la dimensión física de la marca, a su dimensión psicológica de las percepciones y de las experiencias, entonces ésta se convierte en una imagen imaginaria, un referente pleno que se incorpora a la memoria personal e incide en las preferencias y las decisiones que tienen que ver con la marca (Costa, 2004).

El mundo físico se compone de los productos, logos y todo componente visual. “A partir de esta inclusión de los productos como la materia de la marca en el sistema de la misma, se abre toda una nueva perspectiva. Las percepciones dan paso a ese otro nivel mayor de conocimiento: las experiencias. Y éstas dan acceso a un plano psicológico más profundo e implicante: las emociones. Recordemos que las emociones no son del orden de la percepción, sino de la experiencia. Esta pérdida de peso de lo funcional genera un cambio de paradigma: Las emociones pertenecen al ámbito de la experiencia, no al de la percepción” (Costa, 2004).

Las marcas también deben cumplir con la función de unir al Producto físico con su imagen, y darle significado. Los puentes naturales son los indicadores tangibles y la marca. Los indicadores tangibles van del producto funcional o físico al imaginario, y la marca une el producto imaginario con el producto físico (Wilensky, 1997).

Todos los productos tienen una imagen de sí mismos que puede coincidir o no con el producto físico, y desde el punto de vista del Posicionamiento, el producto perfecto es el que hay una coincidencia entre ambos. Si no coinciden, es indispensable la construcción, mediante acciones de Marketing, de puentes simbólicos que unan esos dos aspectos.

Un producto sin imagen no es nada más que un producto, sin notoriedad ni significado. La decisión de compra se toma en función a variables directamente comparables con la competencia, tales como el producto y el precio. Esta situación evoluciona si el producto no es anónimo, si la marca “nos suena”, si la marca es reconocida, si la marca es apreciada o si ha existido una experiencia de compra previa (con el producto o la marca).

Generadores del auge de las marcas (Costa, Joan. “La imagen de marca”.)

  • Saturación de objetos y productos
  • Saturación de apelaciones e incitaciones publicitario-mediáticas
  • Hiperoferta agobiante
  • Presiones por promover la hipercompetitividad social
  • Fabricación artificial de necesidades
  • Tendencia a magnificar los objetos de intercambio económico

El mecanismo selectivo de la percepción

“La percepción es un factor psicológico, un proceso por el cual una persona interpreta y evalúa los estímulos captados por los sentidos para crear una imagen mental del mundo que le rodea. Así pues, un mismo objeto puede ser percibido de forma distinta por dos personas. Esto se debe, a que la percepción es una actividad selectiva, es decir, las personas se exponen a las fuentes de información con las que se sienten identificados, evitando aquello que les desagrada y convirtiendo los estímulos recibidos en algo que esté acorde con sus ideas. Por tanto, sólo se retienen aquellos estímulos que confirman sus ideas y creencias, olvidando con facilidad los que las contradicen. Este proceso de selección, organización e integración de los estímulos sensoriales consta de cuatro etapas (Dávila & Bassa, 1998)”. Este proceso es automático, pero es necesario comprenderlo para saber el impacto que tienen los elementos de las marcas en los compradores:

  1. La exposición a la información
  2. La atención prestada
  3. La comprensión o interpretación del mensaje
  4. La retención de la información en la memoria

Las 4Fs del Marketing digital

A continuación se desarrollan las 4Fs del Marketing digital que sirven para entender las posibilidades que brindará Internet desde el punto de vista del posicionamiento (Consulta en Wikipedia, 2008):

  1. Flujo: Es el estado mental en que entra un usuario de Internet al sumergirse en una web que le ofrece una experiencia llena de interactividad y valor añadido
  2. Funcionalidad: Consiste en construir páginas teniendo en cuenta las limitaciones de la tecnología. Se refiere al atractivo del sitio web, con navegación clara y útil para el usuario.
  3. Feedback: Internet da la oportunidad de generar un diálogo con el cliente para conocerlo mejor y construir una relación basada en sus necesidades.
  4. Fidelización: La relación con el cliente se puede afianzar mediante la creación de comunidades de usuarios que aportan contenidos de manera que se establezca un diálogo personalizado.

¿Y la 5° F?: Facebook…

El marketing digital

Los usuarios finales están comenzando a utilizar Internet como medio de compra, obtención de información e interacción con otros usuarios. Todavía hay algunas barreras a superar para que las compras se generalicen, pero aunque la transacción se concreta en un punto de venta, se usa el servicio para informarse. Esto representa una oportunidad para las empresas que todavía no ha sido completamente aprovechada. Antes de Internet, las compras de usuarios se realizaban en los puntos de venta. Hoy en día los usuarios no dependen de los canales personales para realizar la compra, y tampoco dependen de otras personas para obtener información o precios de los productos, ya que pueden ingresar a los sitios web con e-commerce, ver los precios, y también tienen acceso a opiniones reales de gente como ellos, sobre cualquier producto o servicio.

Internet será el principal factor que cambiará la forma de hacer Marketing, esto se irá generando a medida que se incremente la penetración de las computadoras y de la conectividad de Internet. Actualmente ya se habla de un Marketing online y offline, pero cuando se masifique el uso de Internet esta división irá desapareciendo para transformarse en el nuevo Marketing que será 100% digital.