Las diversificaciones permiten utilizar el capital de marca para el desarrollo de varios productos, pero a pesar del riesgo que representa para la marca ante un fracaso, Jack Trout y Al Ries nos presentan algunos casos en que la extensión de marca puede funcionar para nuevos productos:
- Productos de bajos volúmenes: Si el volúmen de ventas no se espera que sea alto.
- Mercados saturados: Si no hay lugar para un nuevo competidor.
- Bajo presupuesto para publicidad: Sin un apoyo publicitario se podría analizar el uso de una marca establecida.
- Producto comoditizado: Si el producto no se puede diferenciar, la diferenciación con una marca conocida es de suma importancia.
- Distribuciones de representaciones: Los productos distribuidos a través de representantes pueden no necesitar una nueva marca.




