Generalmente se suele hacer un mal uso de los términos “publicidad” y “propaganda”, principalmente haciendo referencia a los avisos emitidos en las tandas publicitarias.
A diferencia de la propaganda, “la publicidad es un esfuerzo pagado, trasmitido por medios masivos de información, con objeto de persuadir” (O’ Guin, T., & Richard, 2003). Esta forma de comunicación se caracteriza por ser:
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Impersonal: Porque los mensajes no son emitidos por personas, sino por medios de comunicación.
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Pagada: El emisor debe realizar el esfuerzo económico que variará en función al medio elegido.
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Unilateral: No permite interacción.
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Masiva: Es una comunicación impersonal porque va dirigida a toda una masa de receptores.
La propaganda es una herramienta muy utilizada en las Relaciones Públicas, que consiste en noticias o reportajes, publicados por los medios sin cargo, sobre una empresa o sus productos.
Como Seth Godin posteó en su blog, “la propaganda es el acto de obtener tinta, mediante los medios que escriben sobre la empresa.”
La propaganda no debe confundirse con la generación de una noticia por parte de algún representante de un diario, para que los proveedores de la empresa en cuestión “apoyen” la publicación con placas pagas. Esta herramienta puede tener poca credibilidad y baja efectividad.





